Los Mapas de Recursos nacieron con ese espíritu. Vale recordarlo ya que al utilizar las diferentes opciones de búsqueda en la página de inicio del sitio también podrás encontrar y aportar valiosa información para poner en marcha acciones, iniciativas o proyectos.
Ideas para establecer contacto con la comunidad
1) Si querés ayudar pero no sabés cómo ni dónde hacerlo, te recomendamos contactarte con fundaciones u otras organizaciones sociales que trabajan con la temática y tengan información acerca de cuáles son las comunidades con mayores necesidades y menos recursos disponibles. La confianza en su labor se logra involucrándose con ellas. Más allá de la magnitud o renombre que tengan, son la transparencia y el acceso a la información institucional los mejores canales para analizar su desempeño social. Ello nos permitirá elegir junto a quién o quiénes queremos actuar y colaborar. El fortalecimiento de las organizaciones comunitarias locales y regionales es una asignatura pendiente por lo que recomendamos todo esfuerzo que vaya en ese sentido.
En este sitio:
Para encontrar organizaciones, hay que marcar en el buscador de la página de inicio, la sección “Actores”, la región o provincia de interés y hacer click sobre la opción “organizaciones sociales”.
Para contactarse directamente con alguna comunidad rural, indicar en el buscador la sección “Actores”, la región o provincia de interés y luego hacer click sobre la opción “Pequeño pueblo o comunidad rural”. Asimismo, con el tiempo y en la medida que el sitio vaya contando con más información, podrás encontrar en la ficha de cada comunidad, los demás actores intervinientes.
2) En los primeros contactos, te sugerimos presentarte y contarles acerca de tu inquietud de colaborar con ellos en la medida de tus posibilidades. La responsabilidad y cuidado en esto es fundamental ya que -con o sin intencionalidad- se repiten promesas que luego no se cumplen, generando descreimiento o desconfianza. Es vital y muy valorado generar un lazo relativamente continuo con la comunidad y sus referentes a través de los medios de comunicación a los que tengan acceso. El contacto cara a cara es siempre lo mejor pero, si las distancias lo impiden, el teléfono, la radio y el correo postal o electrónico pueden ser de gran ayuda para generar un vínculo.
3) Para definir las acciones a emprender, te sugerimos consultar con ellos acerca de las necesidades que tienen, especialmente las relacionadas con proyectos de desarrollo comunitario. Es interesante poder pensar junto a la comunidad qué capacidades, recursos o herramientas hacen falta para luego poder evaluar cuáles de ellas están disponibles entre sus integrantes y cuáles habrá que gestionar por otras vías o en otros ámbitos. Para detectar estas necesidades, es clave estar en contacto con las fuerzas vivas de la comunidad, ya sea el director de la escuela, supervisor escolar, cacique o líder comunitario, profesionales y técnicos de reparticiones oficiales, referente religioso, las comisiones vecinales o asociaciones de fomento, los integrantes de organizaciones sociales, las cooperativas, el intendente o delegado, las empresas de la zona, etc. En este sentido, es recomendable realizar un relevamiento preliminar de los recursos disponibles, tanto a nivel municipal como provincial, nacional e internacional. A la hora de generar o fortalecer un proyecto de desarrollo comunitario es esencial poner en común las experiencias, conocimientos y recursos que se encuentran dispersos. Metas claras y una buena comunicación allanan el camino para una articulación efectiva.
4) Una vez detectadas las necesidades y emprendidas las acciones para conseguirlas, sugerimos seguir manteniendo contacto con la comunidad. No es raro que surjan inconvenientes que traban los objetivos buscados. En ese momento, una mirada de alguien que está colaborando externamente, puede ser esencial para detectar otras vías y continuar la búsqueda.
Reflexiones finales…
Muchas veces sucede que, al tomar conocimiento de la falta de acceso a la educación, salud, comunicación, crédito o trabajo en la que viven inmersos miles de pobladores rurales, nos indignamos y queremos hacer algo. Nos invade la impotencia y sentimos que esas condiciones deben ser modificadas en forma inmediata. Damos por supuesto, sin malas intenciones, lo que las comunidades precisan; los ubicamos, tal vez sin darnos cuenta, en el papel de meros receptores de ayuda.
Desde la Red consideramos que los pobladores rurales deben contar con las herramientas y espacios necesarios para ser protagonistas en el diseño y construcción de su presente y futuro. Aunque parezca una obviedad hay que aprender a escuchar y ver dado que no hay sólo una visión para el desarrollo. La diversidad de culturas, situaciones sociales y ambientales, sumado a las dinámicas poblacionales, los modelos productivos y los contextos de mercado locales, regionales o globales, generan un marco complejo y altamente cambiante.
Estas formas de cooperación que buscan acompañar los procesos de desarrollo demandan una gran apertura mental, mucha energía y fuerte compromiso. Los resultados van percibiéndose a lo largo del tiempo, pocas veces de inmediato. Pero hasta en las situaciones más adversas es posible transformar positivamente la realidad y que mejoren las condiciones de vida de cientos de familias. Por lo general esos avances se logran cuando son los mismos pobladores rurales quienes se involucran fuertemente en los proyectos que se llevan a cabo en sus comunidades y cuando se invita a participar a los diferentes actores que forman parte de la comunidad.